REVOLUCIÓN CIENTÍFICA
Renacimiento
ORIGENES DE LA CIENCIA EXPERIMENTAL
Buscar los orígenes de la ciencia moderna significa remitirse a la llamada Baja Edad Media que los Ilustrados del siglo XVIII caricaturizaron como una época oscurantista, supersticiosa y hostil al conocimiento científico.Todo lo contrario. Los inicios del mundo moderno tienen su origen en este período de logros tecnológicos y científicos fundamentales: basta observar las actividades de la clase que tanto era despreciada en Grecia, los artesanos, personas capaces de efectuar innovaciones técnicas, con el objetivo de explotar al máximo los efectos de un invento. Así, innovaciones como la herradura y la pechera, para incrementar la eficiencia del caballo de tiro, junto con las bridas y el bocado del freno, y los estribos; la invención del engranaje para convertir movimiento lineal en circular; la simple carretilla, las mejoras en molinos de agua y el invento de molinos de viento que permitían aprovechar dichas fuentes de poder, agua y viento, con gran eficiencia, permitieron un incremento sustancial en la producción agrícola que traería consigo un aumento de la población no visto en los siglos anteriores y el surgir de las ciudades. Otras innovaciones tecnológicas como el arbotante, los vitrales y frisos hicieron posible el milagro de las catedrales góticas. El ingenio mecánico, a partir de la experiencia con molinos, culminaría en el reloj mecánico que no solo produjo un asombroso incremento en la precisión de la medida del tiempo sino que proveyó una nueva metáfora de la naturaleza misma.
En las secciones anteriores hemos presentado un breve bosquejo de cómo la ciencia griega pudo trasmitirse y explorarse a través de la ciencia en el Islam, y cómo Europa entró en contacto con dichos conocimientos a través de sus cruzadas militares tanto en Tierra Santa como en España, donde gradualmente fueron expulsados los musulmanes desde los Pirineos, dejando atrás inmensos tesoros, entre ellos las traducciones árabes de los trabajos griegos en ciencia y filosofía. Toledo cayó en manos cristianas en 1085 junto con una de las mejores bibliotecas del Islam, y pronto los monjes iniciaron la traducción al latín tanto que para finales del siglo XII la ciencia y filosofía griega y árabe ya estaban disponibles para el Occidente latino.
Hemos presenciado el impresionante surgimiento de ciudades, con sus asombrosas catedrales y con el inicio de las universidades, donde los filósofos y científicos estudiaron, criticaron e intentaron mejorar la física aristotélica, sin contentarse con repetir el pensamiento antiguo, sometiendo esas ideas a un escrutinio crítico, más intenso entre mayor significado teológico pudiera atribuírsele. Ciencia y teología marchaban de la mano. Tomás de Aquino unió con cuidado el pensamiento aristotélico de la naturaleza con la teología, siendo expresión del máximo logro de la ciencia medieval, la integración de ciencia, filosofía y teología, en un todo magnífico y entendible, la Summa Theologica. Por supuesto, se corría el riesgo de que cualquier duda científica acarreara una duda teológica. Al unir ciencia y teología, se garantizaba un conflicto futuro: los teólogos defenderían la teología y los científicos la ciencia, creando una ruptura indeseable.
Esta visión encontraría una insuperable expresión literaria en el glorioso poema de Dante, la Divina Comedia. Aquí encontramos en esencia un cosmos aristotélico, finito y fácil de comprender, en el que Dios, su Hijo y su cohorte de santos reinan y existe una jerarquía desde los nueve círculos del infierno, hasta las nueve esferas celestiales que ascienden hasta el trono de Dios, jerarquía que se refleja en las instituciones políticas y sociales de la Europa medieval. Todo encaja en un gran esquema cósmico que no puede abandonarse a la ligera.
Ahora presenciaremos el ambiente cultural que permitió el cambio hacia una ciencia basada en la experimentación, teniendo en cuenta algunos de los factores que lo hicieron posible: el ambiente cosmopolita y renovador de la península italiana, el surgimiento de Florencia como corazón del Renacimiento, sumando el afán de exploración del mundo que hizo dudar seriamente de las ideas cosmográficas de Ptolomeo colocando en un puesto importante el trabajo experimental, y la aparición de la imprenta que hizo posible la popularización y crítica generalizada del conocimiento prevaleciente.
Los anteriores factores, al igual que otros, ayudaron a generar la desconfianza del saber antiguo, base de la ciencia pre-moderna y como consecuencia de esto, aparecieron personas que comenzaron a combatir ese tipo de conocimiento. Aunque no es posible nombrar a todos los artífices del pensamiento moderno, se hará mención de un hombre que con sus ideas y temperamento señaló el camino hacia la medicina moderna. El nombre que había escogido para sí era “Paracelso” y aparte de la medicina también cultivaba el arte de la alquimia.1350-1600: Renacimiento italiano1200 – 1350: Rápido crecimiento de las ciudades italianas, desarrollo de la banca.
1204: Venecia dirige la Cuarta Cruzada contra Constantinopla. Saqueo de tesoros.
1300 – 1450: Los gobiernos comunitarios se ven reemplazados por la nobleza, o signorie.
1347 – 1349: La Peste Negra azota Sicilia y la península italiana.
1469 – 1492: Lorenzo el Magnífico gobierna Florencia.
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