lunes, 15 de junio de 2015

AMANECER DE LA CIENCIA EN EUROPA Las Ciudades: Catedrales y Universidades

AMANECER DE LA CIENCIA EN EUROPA
Las Ciudades: Catedrales y Universidades
Hacia el siglo doce el feudalismo aún florecía y muchos pueblos aún eran débiles, sin embargo los pueblos libres crecían y con ellos los centros de aprendizaje. Se fundaron universidades en Bolonia, París, Oxford, Cambridge, Reggio, Nápoles, Sevilla y Salerno. Las universidades seguían dos patrones: las de Italia, España y el sur de Francia eran manejadas por los estudiantes y eran ellos los que empleaban a los profesores y decidían el salario; las del norte de Europa consistían de gremios de profesores y cada facultad, como la de artes, teología y medicina, era dirigida por un decano electo. El curriculum de las primeras universidades incluía gramática, retórica y lógica o dialéctica (trivium) para el grado de bachillerato y aritmética, geometría, astronomía y música (cuadrivium) para el grado de maestría. Los monjes de las órdenes mendicantes, franciscanos y dominicos, enseñaban en las universidades para subsistir y a través de sus enseñanzas las traducciones árabes se trasladaron de los monasterios al mundo medieval.
En un comienzo la iglesia cristiana condenó los trabajos traducidos de Aristóteles pues contenían ciertos puntos que no estaban de acuerdo con el credo cristiano; entre ellos la noción aristotélica de un mundo eterno y que no había premio ni castigo para alguien después de su muerte. Además de esto la iglesia era hostil con el racionalismo ya que éste hacía uso de la razón antes que de la fe en la búsqueda de respuestas. La iglesia prohibió la enseñanza de la ciencia natural aristotélica, pero se continuó el estudio de estos trabajos. Los esfuerzos de hombres como Tomás de Aquino, quien enfatizó que la razón y la fe no se contradicen pues provienen de la misma fuente divina, legitimaron el estudio de la ciencia natural y a mediados del siglo XIII llegó a ser requisito para el grado de maestro en artes.
Los eruditos que trabajaban en las nuevas instituciones comenzaron a organizar toda la información que tenían en sus manos de forma conveniente; de esta manera surgieron las enciclopedias. Uno de los más famosos recopiladores fue Bartolomeo cuya enciclopedia Liber de Proprietatibus rerum consistía de diecinueve volúmenes; él fue quien reportó la teoría aristotélica de los elementos con la teoría del azufre y el mercurio de los árabes, también informó que la transmutación era posible aunque muy difícil de llevar a cabo. Otro grupo de eruditos, los escolásticos, se dedicó a interpretar y reconciliar el nuevo conocimiento con el cristianismo. Los escolásticos enseñaban que el mejor argumento era la autoridad aceptada. En la Europa del siglo XIII las más grandes autoridades eran la Biblia, los líderes de la iglesia cristiana y, después de la exposición de los escolásticos, Aristóteles.

El escolástico Alberto Magno, nacido en 1.206 y quien tuvo contacto con los trabajos traducidos del griego y del árabe, fue el encargado de explicar a su orden, los dominicos, la doctrina de Aristóteles. Alberto Magno creía que no había más ciencia que la de Aristóteles. Se interesó por la alquimia pero al principio se mostró escéptico sobre las transmutaciones reportadas. Al final se inclinó ante la autoridad y reportó el oro y el hierro alquímico como materiales verdaderos pero sin ciertas propiedades de las especies originales. Alberto mismo adquirió reputación como autoridad y a menudo era citado para resolver una discusión.
A pesar de la inclinación ante la autoridad, esta época también disfrutó de una breve explosión de experimentación. Esta labor fue muy bien cumplida por Roger Bacon, quien nació alrededor del año 1.214 en el seno de una familia acaudalada. Bacon creía en el proverbio que decía que no se puede conocer que el fuego quema si no se coloca la mano en la llama. Clasificó la ciencia natural en perspectiva (óptica), astronomía, alquimia, agricultura, medicina y ciencia experimental. Bacon dividía la alquimia en una parte “especulativa” que trata de la generación de las cosas a partir de los elementos y todas las clases de metales, minerales y sales y en una parte “operativa” que enseña cómo hacer las cosas, incluyendo el oro, de mejor manera que la naturaleza. También enfatizó, antes de Paracelso, que en la medicina se podía usar los remedios que el alquimista, con su conocimiento, podía preparar.
1000-1350: Edad Media Baja
936: Otto el Grande comienza la consolidación del Sacro Imperio Romano
1066: La Batalla de Hastings
1164-1216: Reino del Rey Juan de Inglaterra
1215: Magna carta se presenta al Rey Juan
1073-1216: Reformas Papales de la Iglesia
1075-1122: Controversia de las Investiduras
1079-1144: Pedro Abelardo
1095-1291: Era de las Cruzadas
1225-1274: Santo Tomás de Aquino

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